Detenidos por falsificar tarjetas de crédito.
La banda compuesta por argentinos y algunos españoles, fue detenida en Málaga acusados de formar parte de una red criminal que operaba en la zona. Según comunicó la Policía Local, la banda de criminales ibérico-argentinos habría conseguido alrededor de 2.000.000 de euros mediante sus actividades delictivas, aunque se pudieron comprobar únicamente 350.000 euros en beneficios por fraude.
Fueron atrapados cuando, en una incursión conocida con el nombre de “Nakaro”, la policía realizara 11 operativos de allanamiento en distintas localidades de Málaga (Fuengirola, Illescas, Torremolinos), encontrando, en uno de estos, un taller montado para la falsificación de documentos, tarjetas de crédito y todo un sistema de almacenamiento de datos en bandas magnéticas con lectores grabadores. En estas actividades, los falsificadores recibían la colaboración de los empleados, que se encargaban de conseguir la información con dichos lectores al momento de realizadas las compras. Con esta información en su poder, la banda procedía a desarrollar falsificaciones plásticas de las mejores tarjetas de crédito con las bandas magnéticas, que imitaban la apariencia de tarjetas de crédito reales.
La siguiente fase la llevaban a cabo miembros que se especializaban en comprar objetos con estas tarjetas de crédito (televisores, joyas, ordenadores), que luego serían vendidos en el mercado negro. Inclusive, las aprovechaban, combinadas con documentos falsos especialmente diseñados, para alquileres de vehículos marítimos y de alta gama.
Según fuentes policiales, la organización quedó completamente desmantelada tras la operación, inclusive en sus cúpulas, concentradas en una última figura que dirigía toda la organización.
