Compras ahora, abonas el próximo mes
Es indudable que la aparición de las tarjetas de crédito ha resultado de las más grandes invenciones de los últimos tiempos. Solamente con el mero propósito de tener la posibilidad de caminar libremente por cualquier parte del mundo sin tener la obligación de contar con dineros en efectivo, resulta un excelente beneficio.
En los inicios de las tarjetas de crédito, varias personas dudaban de sus extraordinarias ventajas y temían de los gastos abusivos y sin controles. También se pensaba en la llegada de los estados de cuentas con todas las compras realizadas sin responsabilidad. Pero hoy en día una persona que no cuenta con una tarjeta de crédito es un hecho muy poco usual.
Un detalle a señalar son los costos por su utilización, o sea la tarifa que se aplica en el año y que se debe abonar a las entidades emisoras. Sin duda las tarjetas de crédito para las casas financieras resultan un gran negocio, obtienen ganancias de varias operaciones: porcentajes de los retiros de dineros de los cajeros automáticos, cobro anual por uso, porcentajes de ventas de los locales comerciales, etc.
Últimamente rigen algunas tarjetas de crédito las cuales brindan rebajas en los precios en cualquier adquisición e incluso en las estaciones de gasolinas. Con estos muy pequeños descuentos al cabo del año es posible haberse ahorrado la comisión anual que nos cobran por su utilización.
Para mayor tranquilidad de todos los usuarios sería conveniente la emisión de las tarjetas de crédito en forma totalmente gratuita.
